Perú lucha por mantener la cabeza fuera del agua durante un largo diluvio

los huaicos están estrechamente relacionados con el cambio climático

Perú vive una «emergencia nacional» como no se había visto en los últimos 50 años, según los dichos de su presidente.

Una serie de potentes lluvias que se intensificaron desde hace una semana han provocado la muerte de, al menos, 42 personas, la desaparición de una docena de habitantes, un centenar de heridos y más de medio millón de damnificados, según los últimos reportes oficiales. Y, hasta ahora, no parece que las precipitaciones cedan pronto.

Los estragos han sido causados por distintos fenómenos climáticos, pero principalmente por uno conocido como «El Niño Costero», es decir, un aumento en la temperatura de las aguas de la zona costera de Perú y Ecuador, lo que provoca lluvias torrenciales.

Las inundaciones han golpeado a 20 de las 25 regiones que conforman al país sudamericano —costa, sierra, selva, ciudades, ningún ecosistema ha permanecido seco—, aunque lo que más ha afectado a los peruanos son los «huaicos», una palabra de origen quechua que se usa localmente para nombrar a los deslaves o derrumbes de lodo.

Debido a las lluvias, ríos como Rímac y Huaycoloro —en la capital Lima— y cerros se han desbordado y derrumbado. A su paso han arrastrado a los habitantes cercanos, lo que ha dado pie a dramáticos rescates grabados en video, así como a casas y vehículos que están sepultados bajo el lodo.

La destrucción se ha extendido por todo el país: en la entidad Piura hay, hasta ahora, seis fallecidos; en Lambayeque, tres; en Tumbes, uno; en Chilca, otro más. En la localidad de Libertad hay 105 familias sin casas y en Punta Hermosa hay decenas de caminos intransitables por el lodo y las piedras, pero también por cadáveres de animales de granja. Y esos números son sólo una fracción de los daños.

«Estamos enfrentando una situación totalmente imprevista. Tenemos maquinaria, lo que pasa es que este es un diluvio que nadie podía prever, porque ocurre cada 50 años«, dijo el mandatario Pedro Pablo Kuczynski. «Esta es una emergencia nacional».

Hasta este jueves, cientos de escuelas en Perú permanecen cerradas, lo mismo que centros de trabajo y oficinas de gobierno. La instrucción presidencial es que los peruanos eviten salir a las calles y, si es necesario, que actúen con prudencia ante más posibles deslaves.

En su cuenta de Twitter, el presidente peruano afirmó que su gobierno cuenta con un «amplio fondo de reserva de emergencia» para cubrir la reconstrucción de ciudades después de huaicos e inundaciones. Y en entrevistas con medios locales deslizó la posibilidad de que el Congreso apruebe un presupuesto extraordinario, si hacen falta recursos para secar el país.

Fuente: Vice News

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