Un iceberg gigante llega a la costa más oriental de Canadá

Las consecuencias del cambio climático empiezan a verse

Al faro del siglo XIX de Ferryland en la isla de Terranova (Canadá), donde turistas y residentes disfrutan de picnics al aire libre con el buen tiempo, le ha salido un duro competidor esta primavera: un iceberg gigante que se divisa desde la costa del pequeño pueblo.

El alcalde de la localidad, Adrian Kavanagh, señalaba en los medios locales con admiración que «es el más grande que se ha visto por aquí en mucho tiempo«. Otros residentes mostraban su sorpresa no sólo por el impacto visual -no es habitual que estén tan próximos a la costa- sino por el sonido que se percibe cuando desprende un pedazo de hielo o se agrieta.

En Semana Santa la mole de hielo se convirtió en la gran atracción de la zona, conocida también como ‘el callejón del Iceberg’. Un apodo que se ha dado a la localidad porque centenares de témpanos van a la deriva desde la costa oeste de Groenlandia (de donde proceden el 90%) hasta Terranova todos los años.

Arrastrados por las corrientes y el viento, los icebergs recorren unas 1.800 millas náuticas, según el Servicio Canadiense del Hielo (CIS por sus siglas en inglés). El tiempo de travesía media es de entre dos y tres años. Desde que las temperaturas ascendieron se han avistado centenares de ellos en la costa este canadiense.

El iceberg de Ferryland, que seguirá dejándose ver en la costa durante un tiempo dada la velocidad a la que se mueve, ha sido incluido por el CIS en la categoría de «grande», dadas las dimensiones estimadas del bloque: 46 metros de alto.

Este es el primer iceberg gigante de la temporada que avistan los ciudadanos en tierra firme, pero desde que las temperaturas comenzaron a ascender la Patrulla Internacional del Hielo (IIP por sus siglas en inglés) ha avistado centenares en la costa este canadiense.

La responsable de esta unidad en la que trabajan conjuntamente la Guardia Costera de Estados Unidos y el CIS, la comandante Gabriel McGrath, explicaba a la revista ‘Popular Science’ cómo los números habían cambiado rápidamente; entre otros factores el viento. «El 27 de marzo sólo teníamos localizados 37 icebergs en las rutas marítimas transatlánticas en la temporada de deshielo 2017. Una semana después, el 3 de abril, teníamos 455» detallaba.

McGrath alertaba no sólo del las cifras sino de los tiempos; cómo se había adelantado en el calendario. La patrulla empezó a funcionar en 1913, un año después del desastre del Titanic, y tiene datos desde entonces. La media de icebergs avistados a finales de marzo era de 83 y en abril ascendían hasta 212, según la responsable de la IPP.

A la vista de estos números, parece que la temporada de deshielo se ha adelantado. «Tengo unos diez años de experiencia con la Patrulla. En mi tiempo aquí y hablando con gente que lleva más tiempo, nunca he visto algo como esto u oído de algo así antes», subrayaba McGrath.

Fuente: El Mundo

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