El cambio climático provocará problemas de nutrición graves y migraciones

El mundo cambia. La población crece de forma exponencial, el planeta se calienta, las enfermedades avanzan y hay que pararse a pensar y planificar.
María Neira (La Felguera, 1960), directora de Salud Pública de la Organización Mundial de la Salud (OMS), sabe que es tiempo de reflexionar. Ella tiene claro que los frentes de batalla son muchos y todos están conectados: la malnutrición, el cambio climático, el sedentarismo, el avance de enfermedades infecciosas como el zika… De todo ello habló ayer en ‘La lupa’ de Canal 10 ante las preguntas de Juan Neira.
Su discurso fue firme y contundente en todos los ámbitos: el agua, la tierra, el aire. «Tendríamos que acostumbrarnos a pensar en el aire como algo fundamental en nuestra vida, como el agua o los alimentos. Uno respira, y el aire que respiramos no lo podemos elegir, no podemos pasearnos con nuestra botellita de oxígeno particular». Y es que la salud depende tanto de factores genéticos como ambientales, y los segundos están ahí para ser controlados. «Una muerte de cada cuatro está relacionada con factores ambientales», señaló. Por eso es importante saber qué respiramos y por eso lo es también que exista una planificación urbana que garantice que las ciudades sean saludables. «En 20 años el 70% de la población mundial va a vivir en ciudades, es irreversible, hay que planificar cómo vamos a respirar, qué tipo de árboles debe haber, qué tipo de plantas para que no se generen alergias», subraya.

Los problemas de contaminación son notables en todo el mundo y todos tenemos un pequeño compromiso pendiente para evitarla y para tratar de poner coto al cambio climático. Especialmente para detener el calentamiento global, que hace subir las temperaturas y que se expandan enfermedades infecciosas como la malaria. «El cambio climático cambia los pilares básicos de la vida, porque en algunas zonas no va a haber producción agrícola y eso va a provocar un problema de nutrición grave y de desplazamiento de la población, luego también de perdida de techo. Si pierdes acceso al agua, al alimento y al techo, obviamente eso va a tener un impacto en la salud», señaló. Y no se olvidó de los fenómenos naturales vinculados a ese calentamiento del planeta.
María Neira defiende una filosofía clara: atacar los factores que llevan a la enfermedad antes de que se produzca. Aquí sí que queda mucho trabajo pendiente, porque el 97% del gasto sanitario se dedica hoy en día al tratamiento de las enfermedades y el 3% a prevenirlas. «Lo mejor que podemos hacer por un enfermo es evitar que esté enfermo», sostiene.
Todo es cuestión de reflexionar y de pensar el mundo en el que vivimos, con una demografía que cabalga desbocada y que hay que domar por el bien común: «Tenemos que cambiar profundamente nuestra manera de convivir en el planeta, de producción de alimentos, de acceso al agua, la gestión de deshechos, porque ahora mismo se puede alimentar a los habitantes del planeta, pero si seguimos creciendo a esta velocidad va ser imposible. Hay que pensarlo con estrategia y visión», afirmó María Neira en Canal 10.

 

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