Cambio climático y conflictos, escondidos tras migraciones históricas

NAIROBI, 7 jun 2016 (IPS) -Según el  programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), las poblaciones costeras corren un riesgo particular porque el mar se elevará entre 0,36 y 0,73 metros para 2100 con un aumento de la temperatura global de entre 1,1 y 3,1 grados centígrados, lo que impactará en las áreas bajas por sumersión, inundaciones, erosión o intrusión de agua salada.

Pero aun antes de que ocurra una de esas catástrofes, las entre 660 millones y 820 millones de personas que dependen de la pesca no tendrán más remedio que abandonar su casa, su ocupación y mudarse; quizá sean más porque a las familias que dependen de la pesca de subsistencia ya les resulta muy difícil la actividad por la sobrepesca.

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) pronostica que habrá unos 200 millones de migrantes ambientales para 2050

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) pronostica que habrá unos 200 millones de migrantes ambientales para 2050, desplazándose dentro de sus países o cruzando fronteras, de forma permanente o temporal.
El director general de la OIM, William Lacy Swing, conversó con IPS (Inter press service) en el marco de la segunda Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, realizada del 23 al 27 de mayo en Nairobi, donde representantes de 174 países debatieron sobre la implementación ambiental de los trabajos que permitirán alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

En la entrevista, W.L Swing, declaró que las crisis políticas y los desastres naturales son los unos de los grandes motivos de la emigración en la actualidad. “Nunca tuvimos emergencias humanitarias tan complejas y prolongadas a la vez, desde África occidental hasta Asia occidental (Medio Oriente), con pocos lugares en medio donde no pase algo” añadió.

Entre los datos manejados, indicó que actualmente hay 40 millones de personas desplazadas a la fuerza y 20 millones refugiadas, siendo este el mayor número de gente desarraigada desde la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

Las crisis políticas y los desastres naturales son los unos de los grandes motivos de la emigración en la actualidad.

“No sabemos cuántos de esos desastres naturales están vinculados al clima, pero cada vez prestamos más atención al cambio climático. Después de las negociaciones de París es más evidente que debemos prestar atención a las estrategias de adaptación, en especial en lugares como Bangladesh y las islas del (océano) Pacífico, para que la gente pueda evitarlos y prepararse para ellos” explicó Swing.

En la entrevista, el director de la OIM fue preguntado acerca de la migración costera. Señaló que este fenómeno ya había comenzado y que hoy por hoy no existen datos con los que realizar pronóstico firme, aunque asegura que será mayor en el futuro.

“Y sucederá tanto en islas de baja altitud del Pacífico como del Caribe, y en esos países donde la gente construye casas cerca de la costa y sufren inundaciones todos los años como en Bangladesh. También tenemos que prestar atención a los lugares propensos a terremotos. Las autoridades de Filipinas me comentaron cómo se preparan para un gran sismo, que puede ocurrir en cualquier momento”
Como soluciones al problema, Swing indicó la importancia de tener una política de adaptación; “cuántas más iniciativas hayan, menos mitigación se necesitará. Cuánto más nos preparemos, menos perderemos”

Cuántas más iniciativas hayan, menos mitigación se necesitará. Cuánto más nos preparemos, menos perderemos

Swing señaló que el número de conflictos por la escasez de alimentos y agua aumentará, y esta situación se exacerbará por el cambio climático.
“Pero no solo pueden aparecer conflictos. En Indonesia, por ejemplo, la OIM realizó un gran esfuerzo para evacuar a cientos de pescadores que sufrieron años de esclavitud en la industria pesquera. Con la ayuda del gobierno, los liberamos, los atendimos y les devolvimos una vida normal”, puntualizó Swing.

“Estos movimientos de población provocarán que los países se vuelvan inevitablemente cada vez más multiculturales, multiétnicos y multirreligiosos. Si esto funciona las economías se mezclarán y entonces aparecerá un escenario bastante sencillo. Pero el problema es que muchas políticas migratorias nacionales están desactualizadas, no se actualizaron en materia de tecnología. Así que, seguimos chocando con problemas, cuando podríamos convertir las adversidades en oportunidades.”

Lee la entrevista completa en IPS

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