“El Acuerdo de París es un acuerdo claramente insuficiente para garantizar un modelo de desarrollo sostenible”

Entrevista a MARCO GORDILLO Coordinador de campañas de Manos Unidas la temperatura para 2100.

  • Podría resumirnos ¿cómo recibieron desde Manos Unidas los acuerdos alcanzados en la COP21 de París?

Para Manos Unidas el Acuerdo de París es una buena noticia, al menos en cuanto al hecho de tener, por primera vez en la historia, un acuerdo de carácter global, que incorpora a todos los países, y que plantea el cambio climático como una amenaza para la lucha contra la pobreza, el hambre y la sostenibilidad ambiental. Subrayamos además que por primera vez los países se hacen eco del principio de “justicia climática” desde el que luchamos muchas organizaciones sociales, y que plantea que las poblaciones más pobres y vulnerables son a la vez, las menos responsables de la emisión de gases de efecto invernadero, y las que sufren con mayor intensidad las consecuencias del cambio climático, los cambios en los ecosistemas y, por tanto, en sus medios de vida, careciendo de los recursos necesarios para adaptarse a las nuevas circunstancias.

Por primera vez los países se hacen eco del principio de “justicia climática” desde el que luchamos muchas organizaciones sociales, y que plantea que las poblaciones más pobres y vulnerables son a la vez, las menos responsables de la emisión de gases de efecto invernadero

Por otra parte, un texto que evita posicionarse con claridad entre 2 y 1,5 ºC, que omite cualquier referencia a un mundo con emisiones cero basado en energías renovables, que no plantea fechas concretas ni cantidades por país, que no establece mecanismos de sanción en caso de incumplimiento, etc., no es un texto con la ambición necesaria para conseguir lo que se propone. En resumen para Manos Unidas, estamos ante un acuerdo histórico que nos abre nuevas posibilidades de trabajar por un mundo más justo, solidario y sostenible. Pero al mismo tiempo, si no hay un compromiso serio por parte de los países y un seguimiento férreo de la sociedad civil, el acuerdo puede llegar a ser insignificante, dejando intacta la urgencia que para el planeta y para los más pobres tiene afrontar con rotundidad el cambio climático.

  • Desde Manos Unidas, ¿Podría destacarnos las principales acciones que se van a llevar a cabo para cumplir los acuerdos de la COP21?

El objetivo es que el Acuerdo de París ponga a caminar de manera firme y decidida a la comunidad internacional hacia un desarrollo justo, solidario y sostenible. Eso pasa necesariamente por trabajar por sociedades con emisiones cero, el uso de energías renovables, un ritmo ambicioso de mitigación de gases de efecto invernadero, medidas urgentes y sustanciosas de adaptación, recursos económicos y tecnología para compartir con los países más pobres, etc. Buena parte de estos deberes han de ser liderados por los gobiernos y las empresas.

El objetivo es que el Acuerdo de París ponga a caminar de manera firme y decidida a la comunidad internacional hacia un desarrollo justo, solidario y sostenible

Desde la sociedad civil, organizaciones como Manos Unidas tenemos el deber de seguir mostrando a la sociedad el cambio climático como un factor de “injusticia” que afecta más y con más intensidad a los más pobres del planeta, tenemos que mostrar las conexiones invisibles que se dan en un mundo globalizado entre nuestros hábitos de producción y consumo, y el cambio climático y la pobreza. Tenemos que visibilizar que el cambio climático no es más que un capítulo más del deterioro ambiental de un modelo de desarrollo predador, y que éste modelo genera pobreza y desigualdad, y que es altamente insostenible. Tenemos que mostrar que es posible vivir de otra manera y que se puede ser más feliz viviendo de manera solidaria y sostenible.

  • ¿Con qué herramientas cuenta Manos Unidas para plasmar los objetivos de la COP21?

Tal vez la mayor herramienta con que cuenta Manos Unidas son sus campañas. Iniciativas temáticas abordando cuestiones clave para luchar contra la pobreza y la desigualdad, en las que siempre intentamos fomentar el cambio en valores, hábitos y actitudes, a partir de una visión global y solidaria. Los próximos tres años trabajaremos con la campaña “Plántale cara al hambre”. En ella entre otras cosas, abordamos la insostenibilidad de nuestro modelo actual de producción de alimentos, uno de cuyos principales efectos es la emisión de gases de efecto invernadero.

El hambre, aspecto íntimamente relacionado con el cambio climático y con nuestros patrones de producción y de consumo.

También abordamos la relación entre nuestras prácticas y costumbres en la compra, consumo y desecho de alimentos, y sus repercusiones ambientales, sociales y económicas. Todo ello para luchar efectivamente contra el hambre, aspecto íntimamente relacionado con el cambio climático y con nuestros patrones de producción y de consumo. Las campañas además, contienen habitualmente componentes de incidencia política y de movilización social, ambos aspectos necesarios y complementarios para exigir a nuestros gobernantes el cumplimiento de los compromisos de París. Otro elemento importante es trabajar el Acuerdo de París en el marco más amplio de la nueva Agenda 2030 para el desarrollo sostenible, aprobada recientemente en Nueva York para los próximos 15 años. Esta agenda para el desarrollo, reconoce que la pobreza, la desigualdad y la insostenibilidad son los tres grandes desafíos que la humanidad tiene que afrontar globalmente en los próximos años, y dentro de sus 17 ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) dedica uno de ellos, el número 13, al abordaje del cambio climático. Haremos un especial seguimiento de este objetivo, y de sus metas e indicadores.

  • ¿Sobre qué instituciones hay que insistir más para cumplir los objetivos de no superar los 2 ºC?

No superar el límite de los 2 ºC de temperatura a finales de siglo es un gran desafío que implica esfuerzos ingentes de todos los actores, liderados por los gobiernos. Si desde el inicio de la era industrial hasta la fecha ya ha subido la temperatura 1 ºC de media global, en realidad los esfuerzos han de dirigirse para no subir más de 1 ºC en este siglo, si queremos quedar por debajo de los 2 ºC. Pero los compromisos de los países en el Acuerdo de París, nos ponen en un escenario de 2.7 ºC a finales del siglo XXI, de modo que prácticamente habría que duplicar las promesas actuales para llegar al objetivo.

El cambio climático no es más que un capítulo más del deterioro ambiental de un modelo de desarrollo predador, que genera pobreza y desigualdad y es altamente insostenible.

  • Principales problemas que observan desde Manos Unidas a la hora de implantar las decisiones de la COP21.

El principal problema para implementar el Acuerdo de París es en primer lugar que reside en compromisos voluntarios de los países. Cuando planteamos un acuerdo “jurídicamente vinculante” nos referíamos exactamente a lo contrario, compromisos concretos y medibles asignados a cada país en un periodo de tiempo determinado. Pero no es así. Qué Los compromisos de los países en el Acuerdo de París, nos ponen en un escenario de 2.7 ºC a finales del siglo XXI, de modo que prácticamente habría que duplicar las promesas actuales para llegar al objetivo. cantidad de gases reducirá cada país, cuándo será el pico de emisiones, qué recursos económicos aportará para la adaptación de los países en desarrollo, etc., todo ello queda bajo el paraguas de lo voluntario, en un marco con cierta ambición a largo plazo, pero que se diluye en la falta de concreción de cantidad, fechas, mecanismos de sanción, etc.

El segundo gran problema, unido al anterior, es la ambigüedad adoptada en el Acuerdo en relación con los puntos clave del mismo. Mantiene el objetivo 2 ºC, pero también el de 1,5 ºC, reconoce diferencias entre países desarrollados y en desarrollo pero evita concretar cuándo será el pico de emisiones de unos y de otros, no habla de “emisiones cero” sino de equilibrio entre emisiones producidas y absorbidas… no hace una apuesta clara por la renovables, etc., etc. Esta ambigüedad consciente es la que ha permitido el consenso de los países, pero al mismo tiempo es la válvula de escape para evitar pasos decididos de todos hacia el desarrollo sostenible. El acuerdo climático puede ser transformador, pero también puede quedarse en nada más que buenas palabras.

  • ¿Está suficientemente formada la ciudadanía para asumir estas decisiones?

Hoy tenemos una ciudadanía más consciente y sensible hacia los problemas ambientales, tanto a nivel global como local. Ha crecido la consciencia de que en nuestra vida cotidiana es posible cuidar el entorno, por ejemplo reciclando, usando transporte público, comprando electrodomésticos cada vez más eficientes, etc. La ciudadanía es más receptiva para escuchar y participar en iniciativas transformadoras hacia la sostenibilidad

 

Lee esta entrevista completa y otras informaciones en la EsPosible, una iniciativa de Ecodes

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